CHAU PUCHO CLUB –

desde su nacimiento hasta hoy

LALCEC inició su programa de lucha contra el cigarrillo con tres propósitos básicos:
• Lograr que los argentinos se comprometan en la lucha contra el cigarrillo.
• Evitar que los jóvenes comiencen a fumar.
• Ayudar a que todos aquellos fumadores que quieran dejar de fumar dispongan de un camino para dejar de hacerlo.
A los efectos de prestar ayuda a quienes quisieran abandonar el hábito, se montó un programa de CURSOS para DEJAR de FUMAR. Estos cursos se basaron en metodologías desarrolladas por la American Cáncer Society consistentes en trabajos grupales realizados por 1 coordinador y 20 fumadores, durante 9 reuniones de 2 horas de duración cada una, a razón de 2 por semana. Las carcterísticas y detalles de las actividades que se desarrollan en los mismos se explican más adelante.
Cuando en agosto de 1978, el primer grupo de 20 fumadores había conseguido el objetivo de dejar de fumar, tomaron conciencia de la diferencia entre “apagar el último cigarrillo” y “mantenerse sin fumar” percibiendo la necesidad de fortalecerse recíprocamente para sostener la abstinencia.
Esta necesidad los llevó a constituirse como “Club”, cuya actividad central era la reunión de quienes habían dejado de fumar para enfrentar en conjunto las distintas manifestaciones del síndrome de abstinencia sumado a un compromiso de lucha contra el cigarrillo a distintos niveles de la sociedad argentina.
A medida que nuevos cursos fueron devolviendo a la sociedad “no fumadores” Chau Pucho Club creció estableciéndose la costumbre de reunirse todos los días miercoles de 20 a 22 horas para continuar elaborando su relación con el cigarrillo y la manera de luchar contra él en una sociedad culturalmente fumadora.
Poco a poco la “Reuniones de Chau Pucho” fueron visitadas no solo por los fumadores en abstinencia provenientes de los cursos sino que se enriquecieron con la llegada de fumadores que buscaban información, otros que simpatizando con la actividad y trabajo del grupo dejó de fumar sin necesidad de concurrir a un curso y otro tipo de personas que transformaron el original “Club” en un grupo de autoayuda.

En 1983, cuando LALCEC dejó de recibir apoyo oficial del Gobierno Argentino para sostener esta campaña, esta se sostuvo mediante el aporte de esfuerzos voluntarios sumados a la decisión de LALCEC de no suspender el trabajo iniciado convencido de que este era uno de los aportes que la Institución debía realizar para la prevención de las enfermedades causadas por el acto de fumar.
El Lic. Leonardo Daino y el Dr. Juan Sebastian Piterbarg continuaron la obra que antes había iniciado el Dr. Carlos Alvarez Herrera, Dando continuidad a la campaña de LALCEC a través de Chau Pucho Club, una institución solo compuesta por fumadores que habían parado de fumar. A ellos se sumaron cientos de voluntarios para continuar la labor.
Lor grupos se multiplicaron hasta llegar a reunirse todos los días de la semana, crear un taller de pintura, taller literario, grupo de ayuda al obeso llamado “Chau Kilos”, actividad física aeróbica los días sábados, grupos para la práctica del Tai Chi Chuan también los sábados y otros.

Desde entonces el espíritu voluntario de los miembros de Chau Pucho Club nunca se ha perdido. Sin embargo las sucesivas crisis económicas que atravesó la Argentina desde 1989 en adelante fue transformando la actividad. Parte de los voluntarios ayudan a dejar de fumar desde otras instituciones y otros con una actividad más reducida permanecen luchando contra el cigarrillo desde LALCEC.
Hoy con los mismos objetivos de antaño, cuatro veces a la semana (lunes, martes, miercoles y viernes de 20 a 22 horas), bajo la forma de grupos abiertos de autoayuda gratuitos, las reuniones de Chau Pucho Club se continuan realizando en Araoz 2380, Capital Federal.
Contáctenos en chaupucho@lalcec.org.ar