Salud mental y cáncer
- LALCEC Argentina

- hace 3 días
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La noticia de un diagnóstico de cáncer genera un fuerte impacto emocional, tanto en el paciente como en su familia y en el entorno que lo acompaña.
A esa carga emocional se suman el estrés y la desorganización que suelen atravesar este momento y que muchas veces requieren apoyo para poder ordenarse.
En personas que ya presentan alguna psicopatología previa, es fundamental prestar especial atención durante este proceso, ya que es frecuente que los síntomas se intensifiquen.
Conversamos con la Dra. Fernanda Montaña, coordinadora de nuestro Área de Acompañamiento, para comprender cómo puede impactar un diagnóstico de cáncer en quienes ya conviven con un trastorno de salud mental. Es importante tener presente que este tipo de pacientes pueden experimentar una tristeza profunda, ansiedad, insomnio y/o desmotivación. O bien pueden expresar la vivencia de vulnerabilidad o sensación de pérdida de sentido. Este malestar emocional puede afectar la continuidad del tratamiento oncológico.
“Por esta razón, es fundamental priorizar el cuidado integral de las personas, tanto del paciente como de su entorno afectivo o familiar. También es clave estar atentos a una posible intensificación de los síntomas en quienes ya presentan una psicopatología previa, para poder distinguir si se trata de un agravamiento del cuadro de salud mental o de una expresión de angustia y malestar emocional vinculados al reciente diagnóstico.” explica la Dra. Montaña.
Existen señales de alerta que conviene observar especialmente cuando persisten en el tiempo, afectan la calidad de vida y no mejoran con el paso de los días o las semanas:
Si encontramos que la persona comienza a faltar a los turnos, abandona los controles, presenta dificultad para seguir las indicaciones del equipo de salud o un aislamiento persistente.
Si expresa no tener fuerzas para continuar.
Complicaciones con el cuidado personal, la higiene, encuentra dificultades para ducharse, para arreglarse o cambiarse la ropa.
Cambios en el ritmo del sueño como el insomnio o una hipersomnia persistente.
Estados de alerta o expresiones de miedo persistente.
¿Qué puede ayudar a prevenirlo?
Una buena prevención es poder detectar a tiempo estos signos de alerta, de modo que se pueda recurrir a tiempo a una atención profesional y, ante la duda, consultar con el equipo de salud para que pueda asesorar u orientar al respecto.
También es importante que los equipos de salud puedan trabajar de manera articulada más allá de su especialidad, para que puedan identificar tempranamente los síntomas de algún malestar emocional que requiera alguna atención especializada.
El apoyo de la familia o del entorno afectivo que acompaña, la mirada atenta y la disponibilidad para escuchar el malestar emocional siempre es una buena lupa para poder detectar qué está ocurriendo, para entenderlo y para poder pensar las mejores vías de acompañamiento y contención.



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